martes, 8 de julio de 2014

Mi patria soñada - Jorge Castro

Letra: CARLOS MIGUEL JIMÉNEZ

Música: AGUSTÍN BARBOZA



Cien años del nacimiento de Carlos Miguel Gimenez

Se cumplió el pasado sábado el centenario del nacimiento del poeta pilarense Carlos Miguel Jiménez, quien soñó una patria nueva que, tal como fue para él, aún es una utopía.
Hoy se cumplen 100 años del nacimiento de uno de los grandes y admirados poetas populares bilingües de nuestro país: el pilarense Carlos Miguel Jiménez. Su poesía luminosa y fresca permanece en pie porque en su momento supo captar los sentimientos y las inquietudes de su patria.

Los que derraman su alma en el papel perduran en la memoria de su pueblo cuando su palabra sirve para el instante en que escribieron, pero también para el futuro y para todos.

De la vasta producción poética del que ya como estudiante secundario en Asunción sobresalía por la atildada forma en que utilizaba el verbo el alumno del maestro Delfín Chamorro y por su afán de alcanzar una mayor justicia social para el Paraguay, puede elegirse cualquiera de ellas porque todas poseen un digno vuelo literario.

Hay, sin embargo, una que lo sintetiza al poeta sureño más que sus demás obras: Mi patria soñada. Su centenario sería menos centenario si el homenaje dejara de lado la joya más valiosa de su huerto poético. Nació de su militancia a favor de las causas populares, pero también de su concepción de país.

Carlos Miguel, de joven, fue combatido por las oscuras y violentas fuerzas de aquellos que querían que la patria siempre estuviese atada a la pobreza, a la ignorancia, a la discordia, a la mezquindad y al abandono. Don Félix de Guarania decía que su clara posición antibelicista –estaba próxima la Guerra del Chaco– le había significado la persecución del gobierno de José P. Guggiari.

El pico más candente de la intolerancia hacia quien era, a sus 17 años, el presidente del Centro de Estudiantes del Colegio Natalicio Talavera se manifestó cuando, en 1931 –antes de la masacre de estudiantes del 23 de octubre frente al Palacio de Gobierno– fue apresado y confinado a Isla Margarita, en el Alto Paraguay, en medio de la población brasileña de Puerto Murtinho y la que hoy, en el lado paraguayo, se llama Carmelo Peralta.

El poeta escapó de su prisión, hizo fugaces escalas clandestinas en Asunción y Pilar, para cruzar luego a la Argentina. Allí se iniciaba su exilio. A fines de 1937 tal vez, a inicios del año siguiente quizás, los hermanos Larramendia (Agustín, Rubito; Luciano, Chulo y Generoso, Chirole) lo encontraron establecido como profesor en Resistencia (Argentina).

Militancia política y musical

Los músicos que iban rumbo a Buenos Aires en un viaje que duraría la eternidad de tres años desde que salieron de Isla Sakã (Yegros, Departamento de Caazapá) en 1936 tocaron las cuerdas del alma de bohemio de Carlitos, como empezaron a llamarlo con cariño. De ahí en más, su historia está vinculada a la música paraguaya definitivamente.

A mediados de la década de 1940 retornó a Asunción. Su actitud siguió siendo la misma de siempre. Aunque perteneció al Partido Colorado, en general, mantuvo una posición contraria a los que enarbolaban la barbarie como método de búsqueda y conservación del poder.

En 1952, cuando su amigo Agustín Barboza estaba reponiéndose de una operación en la casa de su amigo Gilberto Duarte, en el barrio Sajonia (Asunción), llegó junto al compositor para pedirle una música para Mi patria soñada. Le dijo que hacía rato ya tenía sus versos. Pudo haberlos escrito en su juventud, a partir de sus experiencia de perseguido. O después de la guerra civil de 1947, que parece lo más probable por las alusiones a la violencia que el poema tiene.

¿Cuál es el perfil de la patria nueva que sueña el poeta?

Es una "libre de ataduras nativas o extrañas" que, además "no tenga hijos desgraciados ni amos insaciados que usurpan sus bienes" y sea un "pueblo soberano por su democracia".

Igualmente pretende que sea un "paraíso, sin guerra entre hermanos" –lo cual puede reforzar la tesis de que escribió la poesía después de la mal llamada revolución de 1947– que albergue a "niños alegres y madres felices".

El respeto a las ideas ancla también en su utópica patria al decir que quiere una "patria sin murallas para el pensamiento" en una "nación modelo que por su cultura se ponga a la altura de todos los cielos", "con voces de estudiantes".

"Sueño en una patria sin hambre ni penas", dice en el primer verso de la estrofa final. Lo escribió para su tiempo, pero esa aspiración de un país sin excluidos, con equidad, sigue viva hoy. Es la patria que soñaba Carlos Miguel Jiménez y que aún tenemos que alcanzar.
(Al pie de la nota la letra de la musica.)

Un gran poeta "popular" y "culto"

A la obra poética de Carlos Miguel Jiménez se la encuadra usualmente dentro de la poesía popular, como para diferenciarla de la poesía culta. En este caso, la clasificación es injusta en extremo, porque es la suya una poesía que trasciende largamente el rótulo; su poderoso verso brilla dentro del ámbito de la poesía popular y a la vez resplandece en el de la culta, haciendo palidecer hasta la ictericia a la poesía de los "patos de la aguachirle castellana".

Dominio de la técnica

Entre su producción podemos hallar equilibrados sonetos y poemas muy respetuosos de los preceptos. Es notorio que fue un gran lector de los poetas del Siglo de Oro; solo de esos maestros españoles puede uno aprender de una manera lúcida y lúdica el manejo hasta el virtuosismo de la métrica y la rima. Además, como muchos otros poetas compatriotas, no fue ajeno al influjo del modernismo, máxime en las estructuras estróficas. Para ejemplificar todo esto que decimos, pongamos la lupa sobre su poema titulado Mi serenata arribeña:

Despierta que a tu puerta te /ruego de rodillas

con lumbre de la cumbre

/nocturna de cristal

con una clara luna que besa /tus mejillas

y argenta mi sedienta visita /musical.

En este cuarteto, compuesto de cuatro versos alejandrinos, podemos apreciar que cada verso puede separarse en perfectos heptasílabos, sin recurrir a sinalefas. Se aprecian las rimas clásicas en A-B-A-B y cuenta además con eso tan difícil que es la rima interior, cuando entre palabras componentes del mismo verso se introduce la rima: despierta/tu puerta, lumbre/cumbre, etc. 

Se emplea una combinación de trisílabos y tetrasílabos con rima consonante. En la conocidísima canción Flor de Pilar se repite la técnica, pero da ya cabida a las rimas asonantes.Su dominio de la técnica es absoluto. Y a la amalgama armoniosa de fondo y forma de su poesía se ha sumado la música: llevan su firma algunas de las más excelsas guaranias. Cuando pone letra a una melodía, no es posible hallarlo en falta. 

No se verá el intérprete forzado a pronunciar una palabra llana como si se tratara de una aguda, ni viceversa: los acentos musicales coinciden perfectamente con los poéticos. Carlos Miguel Jiménez fue un artesano de la palabra que, sin necesidad de recargar su léxico, logró ajustar las piezas para crear objetos verbales destinados a pervivir.


Mi patria soñada

Fulgura en mis sueños una patria nueva

que augusta se eleva de la gloria al reino,

libre de ataduras nativas o extrañas

guardando en su entraña su prenda futura.



Patria que no tenga hijos desgraciados

ni amos insaciados que usurpan sus bienes

pueblo soberano por su democracia

huerto con fragancia de fueros humanos.



Es un paraíso sin guerra entre hermanos

rico en hombres sanos de alma y corazón

con niños alegres y madres felices

y un Dios que bendice su nueva ascensión.



Patria sin murallas para el pensamiento

libre como el viento, sin miedo a metrallas,

la nación modelo que por su cultura

se ponga a la altura de todos los cielos.



Donde alegren trinos de son libertario

a los proletarios y a los campesinos,

patria donde haya voces de estudiantes

promesas vibrantes de luz paraguaya.



Sueño en una patria sin hambre ni penas

ni odiosas cadenas que empañen su honor

donde el bien impere sin sangre ni luto

bajo su impoluto manto tricolor.



Letra: Carlos Miguel Jiménez

Música: Agustín Barboza

Che valle mi - duo LILIAN ROMERO Y NOEMI OVIEDO

"En Buenos Aires, hace ya algunos años, cuando fuimos a actuar con nuestro conjunto, tuvimos la oportunidad de enterarnos de algunos detalles de la vida de este poeta gracias a su hija que supo que nosotros estábamos allí. 

Nos contó que en la década de 1940 su padre, maestro de Ybytymi, fue perseguido por sus ideas políticas. Se vio obligado a salir del país. Se quedó primero en Clorinda porque pensaba que pronto iba a regresar. Cuando sus esperanzas se fueron apagando, pasó a vivir a Buenos Aires", recuerda DIGNO ACUÑA.

"Nosotros cantábamos CHE VALLEMI con letra de Torres y música de ELADIO MARTÍNEZ. La señora nos contó que obraba en su poder el poema original cuyo contenido fue cambiado desapareciendo las alusiones al pueblo de Ybytymi y convirtiéndose en una canción para cualquier valle. Su título original era CHE TÁVA YBYTYMI. Nosotros grabamos la versión original a partir de lo que ella nos dio", continúa relatando el cantante y guitarrista.

El maestro Torres, acosado por la nostalgia en un puerto extraño, tuvo que haberse entregado a la docilidad del papel para escribirle a su táva añorado. En ese gesto de libertad dio rienda suelta a su corazón intranquilo. CHE TÁVA YBYTYMI tiene alusiones muy precisas a esa comunidad enclavada ya casi en el límite con el Departamento del Guairá.

Además de nombrar explícitamente a Ybytymi, el poeta menciona el arroyo Pachóngo y el Ykua Potrero, ubicados a orillas del poblado. La referencia a la fiesta patronal de la Virgen del Rosario -el 8 de octubre- es otra seña de identidad local.

La polka que se conoce como CHE VÁLLEMI está "limpiada" de nombres propios. Es una hipótesis -porque no hay testigos que afirmen que tal cosa ocurrió- que Eladio Martínez fue el que aconsejó al letrista sacarle el color local para volverlo genérico, universal. De ese modo no se cantaba ya a un pueblo en particular sino a todos los valles. Lo que iba a ser patrimonio de pocos se transformó, gracias a la intervención en el contenido de la poesía, en algo para todos.

(Extraído de Portal Guaraní)

Aqui disfruten "Che Vallemí" con unas voces angelicales:

viernes, 27 de junio de 2014

Habilitan el Museo de la música

  • El miércoles se habilitó un espacio en El Cabildo, dedicado a la exhibición de instrumentos, partituras, documentos y fotografías alusivas a los más grandes exponentes de la música paraguaya.
“Aquí el concepto de museo no será sinónimo de un depósito y de objetos de mera exposición; muy al contrario, será este un espacio de diálogo a través de los objetos, imágenes e instrumentos. Se propiciará el permanente trabajo con los creadores, con los interpretes para apreciar y valorar las diversas muestras, para favoreces las nuevas composiciones”, expresó el senador Julio César Velázquez, quien preside hasta esta semana el Congreso Nacional, al inaugurar el nuevo espacio de la Casa Bicentenario de la Música “Agustín Pío Barrios”.

El edificio está distribuido en cuatro salas: “Agustín Pío Barrios”, “Félix Pérez Cardozo”, “Sofía Mendoza”, “Juan Carlos Moreno González” y una sala central, más una biblioteca denominada “Emiliano R. Fernández” y un pequeño auditorio, el “José Asunción Flores”, donde se exhibe la colección de íconos de la música paraguaya, con veinte fotografías de los más destacados músicos de la historia nacional.
El museo se engalana con la guitarra “Ramírez”, recientemente adquirida por el Congreso de la Nación, y que fuera usada por el gran maestro y creador Agustín Pío Barrios “Mangore”. Esta joya y patrimonio cultural del Paraguay, como otras numerosas piezas de incalculable valor, expuestas en el museo pueden ser visitadas de lunes a viernes en horario de 9:00 a 18:00 horas.

En los diferentes espacios del museo se exhiben las guitarras “San Feliu” y la réplica de la “Moran”, además, fotografías, discos de vinilo y partituras de Agustín Pío Barrios. También forman parte de la exposición, las arpas de los maestros Félix Pérez Cardozo, Luis Bordón y Enrique Samaniego; manuscritos y fotografías de Manuel Ortiz Guerrero; óleos de Remberto Giménez y Herminio Giménez; instrumentos de viento utilizados por José Asunción Flores en la banda de música de la Policía Nacional; documentos y fotografías de Agustín Barboza, Carlos Lara Bareiro, Demetrio Ortíz y Teodoro S. Mongelós; los discos de oro de Luís Alberto del Paraná; el poncho de 60 listas de Maneco Galeano; la flauta de Mauricio Cardozo Ocampo; entre otras numerosos y valiosos objetos que hacen a la creación y difusión de la música en el Paraguay.




Fuente: paraguay.com

Hekovia techaga'u de Epifanio Mendez Fleitas y Mauricio Cardozo O.

EPIFANIO MÉNDEZ FLEITAS había nacido en la compañía San Solano, del distrito de San Pedro del Paraná (departamento de Itapúa) el 7 de abril de 1917. Allí, junto a sus padres -PRUDENCIO MÉNDEZ y ROSA CATALINA FLEITAS- correteó en libertad por los aires que olían a aguaceros y azucenas.

En medio del fragor político, Epifanio no descuidaba su vocación por la música y la palabra escrita. Entre 1952 y 1953 compuso la música de HEKOVÍA TECHAGA'U. La letra es de MAURICIO CARDOZO OCAMPO. La añoranza se transmuta en alegría cuando la ausencia se convierte en presencia ante todo lo amado y extrañado desde la distancia.

"Por aquellos tiempos papá viajaba mucho a Buenos Aires. Andaba con la firma de convenios. Como era muy sensible a la añoranza de sus compatriotas y él mismo sentía nostalgia de San Solano -donde iba a menudo-, creó HEKOVÍA TECHAGA'U. La música es de él y la letra de MAURICIO CARDOZO OCAMPO", cuenta BERNARDINO MÉNDEZ VALL, hijo de Epifanio.

"San Solano, sin duda, es la que le motivó para esa obra. Todo lo que decía formaba parte del ambiente en el que vivió su infancia y parte de su adolescencia", complementa VICTORINO VELÁZQUEZ, amigo del político artista al que el dictador ALFREDO STROESSNER obligó a morir en el exilio el 22 de noviembre de 1985 en Buenos Aires. No era bueno para sus ambiciones que un competidor demasiado popular estuviera en el Paraguay.

"La obra tuvo que haber sido terminada por papá y EPIFANIO MÉNDEZ FLEITAS alrededor de 1954. Ese es el año en que nosotros retornamos fugazmente al Paraguay. Él abrió el restaurant Solar Guaraní -que estaba sobre Mariscal López, donde hoy está el Colegio Santa Clara y allí concurrían los poetas y músicos. Obviamente uno de ellos era su coautor en Hekovia techaga'u. Nosotros estuvimos en Asunción hasta 1957. Papá y mamá volvieron a Buenos Aires junto a nosotros al año siguiente", menciona, en tanto, Aníbal Cardozo Ocampo, hijo del inolvidable don Mauricio.


Aca el video con la traducción al español:

Chokokue purahéi (Cancion del labriego) - Vocal Dos

Música dedicada a los hombres trabajadores de la chacra, que con su trabajo y sacrificio por su familia y la patria, busca su bienestar dentro de todo su entorno de pobreza.
Un canto de esperanza para el hombre del campo.

Música: FRANCISCO ALVARENGA
Letra: MAURICIO CARDOZO OCAMPO


Aca en video mostrando las imagenes del paraguayo del campo:


JOSEFINA - Aníbal Lovera


  • Aníbal Lovera (1926 - 1994) fue un cantante y compositor paraguayo. Folclorista y exponente de la música épica, fue otro de los cantantes y compositores que han sabido llegar al gusto popular. Fue cantor de la epopeya del Chaco.

Nació en Paraguay, en el Departamento de Paraguarí, en la ciudad de Quyquyhó en un humilde hogar el día 26 de enero de 1926, y falleció en Asunción el 23 de enero de 1994, luego de haber permanecido los últimos años de su vida completamente ciego, aquejado de una larga enfermedad que lo tuvo postrado en cama durante mucho tiempo.

Sus canciones fueron siempre interpretadas con un estilo único, proporcionada por su cálida voz, resaltada por las características de sus composiciones que siempre contenían historias épicas o de exaltación a personalidades civiles o militares, las cuales las cantaba con un matiz coloquial pero vibrante.

A lo largo de su extensa carrera como cantante, guitarrista, autor y compositor integró varias agrupaciones, actuando al lado de otros talentos con quienes llegarían a ser orgullosos de la música autóctona o nativo de nuestro país.

Gran creador de la música del Paraguay, que con su creatividad e inspiración, pinta el Paraguay profundo, un pueble solidario y sensible, cuyas heridas sufridas a lo largo de su historia son curadas con el esplendoroso canto de Gratitud a la Vida, al Amor, a la Esperanza, a los Sueño
s.